Sacramento de la Unción de los Enfermos
“La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará.” (Santiago 5:15)
El Sacramento de la Unción de los Enfermos es un poderoso signo de la compasión y la presencia sanadora de Dios. En este sacramento, Jesucristo se acerca a aquellos que están enfermos, ancianos, enfrentando cirugía, o experimentando debilidad física o emocional grave, ofreciendo paz, fortaleza y consuelo.
A través de la unción con aceite santo y la oración de la Iglesia, el Señor trae la gracia que une al enfermo con el propio sufrimiento y resurrección de Cristo. Este sacramento no solo trae sanación espiritual, sino también fortaleza, valentía y esperanza en tiempos de prueba.
¿Quién Debe Recibir Este Sacramento?
La Unción de los Enfermos está disponible para:
- Católicos que están gravemente enfermos o debilitados por la edad
- Aquellos que se preparan para una cirugía mayor o procedimientos médicos
- Individuos que enfrentan condiciones de salud crónicas o graves
- Personas ancianas que experimentan la fragilidad de la edad
- Aquellos que necesitan fortaleza espiritual durante serias dificultades
Qué Esperar
- Una visita de oración de un sacerdote
- Imposición de manos y oración por sanación
- Unción con el Aceite de los Enfermos en la frente y las manos
- Oraciones por paz, fortaleza y la voluntad de Dios
- La gracia de consuelo, perdón y renovación espiritual
Cuándo Llamar a la Parroquia
Este sacramento no debe retrasarse hasta los últimos momentos de la vida. Se anima a las familias a contactar a la parroquia tan pronto como surja una enfermedad grave o cirugía para que el sacramento pueda celebrarse de manera oportuna y orante.
En momentos de sufrimiento, la Iglesia camina contigo. Cristo el Sanador se acerca, trayendo luz, esperanza y paz que el mundo no puede dar.